Google hace la ola
Por Maite Carrión
Ha presentado su nueva conversión Wave, una super aplicación con convierte y unifica cualquier elemento Web: redes sociales, galerías de fotos, blogs, foros… Una de las cosas más interesantes, es la conversación en tiempo real. Cualquier modificación que se realiza es instantánea, si contestas una conversación que se publica en un blog, puedes ver la modificación mientras se está tecleando.
Se elimina el uso de asistentes para cambiar el aspecto y orden del portal, tan solo hace falta arrastrar para subir, ordenar, cambiar fotos de un sitio a otro. Se puede personalizar totalmente, además del aspecto, tiene opción de incluir “Gadget”. Se imagina jugar al ajedrez mientras contesta a sus e-mailes, actualiza sus imágenes y chatea. Tiene muchas posibilidades en un mismo lugar. O por ejemplo, 4 personas de distintos países modificando la misma imagen a la vez…
Pero eso no es todo porque tiene las puertas abiertas a modificar y añadir formularios y poder desarrollar cualquier elemento que nos de utilidad a nuestra Wave. Es un gran logro para los que suelen utilizar en su día a día este tipo de comunicaciones, ya que con un solo login podemos ver todo lo que necesitamos. Además de la reutilización de su contenido, puesto que las imágenes que tenemos en nuestro fotoblog las tenemos también en nuestro programa de mensajería y red social favorita. Un solo lugar para muchas utilidades.
No sabemos si va a ser necesario un ancho de banda muy grande para todo esto y si en nuestro país vamos a estar preparados para ello, siendo que en proporción estamos en desventaja con muchos países como Estados Unidos o Japón.
Aunque lo que está claro, es que con esto se va a conseguir volver a cambiar por completo la percepción que tenemos sobre Internet y su uso, además de la forma de comunicarnos con los demás tanto para temas sociales como empresariales. Hacer negocio o socializarse con personas o empresas que usen otro lenguaje va a ser sencillísimo, gracias a Google Wave que hará de traductor simultaneo.
Esperaremos acontecimientos, pero mientras tanto podemos plantear algunas reflexiones: ¿estaremos preparados para el cambio? ¿Y la competencia? ¿Qué requisitos necesitaremos? ¿Cuántos realmente usaremos este servicio? ¿Se acabó escribir correctamente? ¿Servirá de algo aprender idiomas? ¿Merecerá la pena lo suficiente el esfuerzo para adaptar nuestras costumbres y nuestro modo de trabajo? ¿Hasta dónde va a llegar Google? Si tienes respuesta a todas estas cuestiones, quizá trabajes para Google…



