La privacidad en la red es responsabilidad de todos
Hace unos días, leímos al presidente de Google, Eric Schmidt, explicar cómo el exceso de exposición de nuestra intimidad en las redes sociales podía llevarnos en un futuro a tener incluso que cambiar de identidad. De hecho, el grado de concienciación sobre este problema ha llevado a alguna red social a ofrecer la privacidad como un incentivo, tal es el caso de Orkut, o a que se realicen advertencias sobre los peligros del uso irresponsable de servicios como la geolacalización.
La legislación actual en España, aclara las obligaciones sobre la utilización que de los datos del usuario hagan los distintos portales por medio de la LOPD (Ley Orgánica de Protección de Datos), además de regular el uso de Internet con la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSICE); en otros países como Alemania, han ido más lejos y han presentado una ley que prohíbe la consulta de los perfiles sociales de los empleados por parte de sus jefes, es la conocida como Ley Facebook, que ha abierto un debate sobre los límites de acceso a aquello que de nosotros se contiene en la Red. A los gobiernos se les abre un gran reto a la hora de marcar estos límites en tanto que el terreno sobre el que tiene que regir está en continuo cambio, y pretende regir sobre algo intangible, sobre la transferencia de datos, ¿cómo controlar los flujos de información sin caer en la censura ni permitir el abuso?. Es el reto de la globalización tecnológica, colocar las barreras sobre el vacio de un terreno “apátrida” en el que el grado de relatividad es máximo.
Así pues, una vez acordada la legislación adecuada, un segundo nivel de concreción viene dado por las empresas que deben aplicar esas leyes y adaptar sus portales para garantizar la protección de los datos de terceros que manejen. Pero no sólo debemos exigir a los gobiernos y a las empresas que nos protejan, también todos los que participamos del tránsito digital debemos ser conscientes de qué hacemos público. De igual manera que tapamos las ventanas de nuestras casas con cortinas y usamos cerraduras en nuestras puertas, debemos ser responsables a la hora de aplicar las medidas de privacidad oportunas y exigir a los distintos sitios que nos las proporcionen y respeten.
En este sentido, quien pretenda interactuar en la Red, tiene que, en primer lugar conocer la aplicación que está manejando, también saber cuál es su objetivo, qué le puede proporcionar personal o profesionalmente, adaptar su perfil a esa finalidad y, por supuesto, informarse de las opciones de privacidad y configurarlas según sus necesidades.
El desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento. En el caso de las empresas esta máxima se cumple con la obligación de aplicar la LOPD, y para los particulares se traduce en que el hecho de ser novatos no nos debe hacer incautos y antes de comenzar a exponer nuestras vidas en el ciberespacio es recomendable que trasteemos un poco por los menús de las páginas, probemos, y descubramos cómo poner nuestras propias protecciones.
Tarifas planas si o no
Hace dos días Telefonica organizó tremendo revuelo al expresar publicamente que el actual sistema de tarifas planas para el acceso a internet es “insostenible” y que hay que plantear facturar por consumo. Vodafone se puso de su parte.
Como era de esperar la reacción entre los usuarios ha sido de tremenda sorpresa e indignación.
¿Como es posible que ahora afirmen esto cuando llevan años haciendo caja con las tarifas planas de ADSL, siendo la más cara de Europa (lo dice la CMT), por no hablar de su pobre servicio ?
La jugada comercial está clara:
Primero se ofrece una tarifa plana, se oferta a bombo y platillo haciendo hincapié en que podrás descargar peliculas, y ver todos los videos que quieras, sin limite, 24 horas al día, 365 dias al año, si no la tienes eres un dinosaurio, o no existes … la gente contrata y se engancha. ¿Y en el movil? Vendamos Blackberrys, Smartphones, iPhones… ¡barra libre! ¡ Póngase la pulsera multi-diversión! ¡Tarifa plana! … la gente contrata y se engancha aun mas.
Objetivo cumplido: ya no somos dinosaurios, existimos (con un riñón menos, pero existimos). Millones de usuarios. Millones de bytes circulando por la red. Millones de euros facturados. Poco importa que nunca se alcancen los ratios de servicio prometidos.
Ahora que evidentemente nadie va a renunciar a sus redes sociales favoritas hay que hacer negocio de nuevo.
¿Solucion? Le echamos la culpa a los usuarios: es que son muchos, y ven muchos videos, y bajan pelis todo el dia porque han hecho caso a nuestros anuncios (que para eso nos hemos gastado el dinero en producirlos y son muy buenos)… Asi que la red no va a dar a basto. Estimados clientes, habrá que cambiar las tarifas y pagar por consumo…
La cosa tiene guasa. Una vergüenza. ¿Por que no hicieron una previsión antes de ofrecer esas tarifas?
Me parecen mucho mas acertadas las afirmaciones de Jean-Marc Vignolles, consejero delegado de Orange. Leo en El Periodico que ha afirmado que no piensan anular las tarifas planas, sino invertir en mejorar las redes para poder dar servicio a la creciente demanda.
Tomen nota Telefonica y Vodafone: no se puede jugar con el cliente y obtener beneficios millonarios siempre a costa del usuario. Tienen un negocio seguro, con clientes cautivos, así que al menos, inviertan y mejoren. Mas dinero en calidad y menos en anuncios.
El spam y las leyes
Se denomina Spam a todo tipo de comunicación no solicitada, realizada por vía electrónica. Es decir cualquier mensaje no solicitado y que normalmente tiene el fin de ofertar, comercializar o tratar de despertar el interés respecto de un producto, servicio o empresa. Aunque se puede hacer por distintas vías, las más utilizadas en general son mediante el correo electrónico, el teléfono y SMS.
El envío de mensajes comerciales sin el consentimiento previo está prohibido por la legislación española, tanto por la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información (a consecuencia de la transposición de la Directiva 31/2000/CE) como por la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos.
La Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, en su artículo 21.1 prohíbe de forma expresa el envío de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas. Es decir, se desautorizan las comunicaciones dirigidas a la promoción directa o indirecta de los bienes y servicios de una empresa, organización o persona que realice una actividad comercial, industrial, artesanal o profesional, si bien esta prohibición encuentra la excepción en el segundo párrafo del artículo, que autoriza el envío cuando exista una relación contractual previa y el sujeto no manifieste su voluntad en contra y se refiera a productos similares. De este modo, el envío de comunicaciones comerciales no solicitadas puede constituir una infracción leve o grave de la LSSI.
Al parecer la Ley 29/2009 en la que se modifican algunas de las principales leyes españolas en materia de comunicaciones y ofertas comerciales para la mejora de la protección de los consumidores y usuarios, no ha obtenido los resultados previstos.
El spam sigue realizándose, a pesar de la ley que entró en vigor el pasado año con el objetivo de limitar los abusos de algunas empresas, no se ha logrado disuadir a las compañías que continúan impunemente llevando a cabo este tipo de prácticas.
Para intentar evitarlo también se ha creado un nuevo servicio gestionado por la Federación de Comercio Electrónico y Marketing Directo (FECEMD), denominado “Listas Robinson”. Un servicio gratuito de exclusión publicitaria a través del cual los usuarios pueden evitar recibir comunicaciones comerciales no deseadas o cualquier tipo de publicidad telefónica, electrónica o legal ya sea a través de llamadas telefónicas, correo postal, correo electrónico, SMS o MMS.
El resultado es que por todo ello el usuario ya está predispuesto a una percepción negativa del marketing a través de estos medios, que si se realizara correctamente podría ser muy útil y beneficioso para todos.




